viernes, 3 de enero de 2014

Acepté el reto

Ya sabéis lo que disfruté con mi tesis. La decepción vino cuando forcé a varios de mis amigos y familiares a leerla. La gran conclusión es, que era "infumable". Y tengo que reconocer que lo entiendo. Las tesis tienen un formato muy rígido, el lenguaje que se emplea es excesivamente técnico, la extensión es brutal, la presentación es espartana y, en general, la temática parece muy lejos de nuestro día a día.
Sin embargo, siempre pensé que nada de lo que había escrito quedaba tan lejos de la gente. Estaba convencida que las conclusiones eran muy interesantes para cualquiera. Todo era cuestión de darle una nueva visión. Y, teniendo en cuenta, que mi profesión consiste en hacer comprensible cualquier realidad a cualquier público, me propuse un nuevo reto: volver a escribir mi tesis. Aunque esta vez, poniéndome en el lugar de aquellos a quienes quiero.
Acepté el reto. Me tenéis sentada delante del ordenador, desde hace cuatro meses, escribiendo, revisando y volviendo a disfrutar. Gracias a tod@s.

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